Silencio….
Shhh! Silencio… ¿No han pensado alguna vez que a veces el silencio puede ser tan o quizás más abrumador que el ruido?. Suena ilógico pero así es. ¿Alguna vez han gritado en silencio? Quizá algunos les sonará extraño y hasta confuso esto que digo, pero ocurre, a mi me ha pasado. Saben! a veces en la vida de las personas han ocurrido tantos eventos y experiencias por no llamarlos problemas, en que en la soledad de su habitación, sin que nadie escuche, toman una almohada y gritan en silencio, tratando de desahogar en silencio el hondo pesar de su alma.
El silencio a veces suele ser de gran ayuda para algunos, pues les permite sentirse bien, les sirve para hacer ejercicios como el Yoga o el Taichi o quizás, les sirve para concentrarse en una tarea, en una lectura, en un trabajo, reflexionar sobre algo, encontrarse a si mismo, etc. Pero para otros, el silencio es asfixiante, agobiante, desgarrador y hasta doloroso, por que muy a pesar de que todo lo que les rodea esta en ausencia de ruidos, su cerebro los atormenta y abruma convirtiéndose en el peor de los ruidos y anhelan escapar hasta de si mismos.
Hay quienes dicen que no pueden dormir sin la bulla del aire acondicionado o del ventilador, o no pueden dormir sin el televisor encendido o tal vez, sin encender la radio. La gran pregunta es ¿Por qué les pasa esto? Quizá por que sin saberlo, odian el silencio y han convertido el ruido en su mejor aliado para sentirse bien.
Cuando esto les ocurra, hagan una especie de introspección, es decir, traten de meditar y echar una mirada dentro de si mismos e indaguen que los atormenta. Traten de desahogar sus penas, hablen, lloren, griten, oren, pero saquen ese vacío que les atormenta el alma y no les da la paz que necesitan para disfrutar de las grandes ventajas que nos brinda el silencio.
Un abrazo y nos volvemos a encontrar en mis próximas reflexiones. Te espero…!

Meneame
del.icio.us